Cajas de Compensación: el salvavidas económico para más de 900 mil familias en Colombia

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En medio del alza de las tasas de informalidad laboral y los bajos niveles de ahorro en el país, las Cajas de Compensación Familiar han asumido un papel cada vez más estratégico en la economía de los hogares colombianos.

Ahorrar sigue siendo un desafío para millones de colombianos, de acuerdo con el DANE, hasta junio de 2024 los hogares registraron un ahorro de $25,6 billones, con un crecimiento interanual del 13,4 %; sin embargo, la cifra contrasta con la realidad diaria: un informe de Credicorp indica que cerca del 75 % de los ciudadanos no logra ahorrar de manera regular. 

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Entre las razones, destacan los bajos ingresos, la inflación que genera mayores gastos en la canasta básica y la alta informalidad laboral que limita el acceso a servicios financieros formales.

Tras este panorama, las Cajas de Compensación Familiar han comenzado a consolidarse como aliadas económicas de las familias tomando un papel en el que el propósito es dejar de ser únicamente administradoras de subsidios, estas entidades se han transformado en plataformas de apoyo financiero y social, que ofrecen alternativas de ahorro en el consumo cotidiano.

El caso de Compensar lo ilustra con claridad, mediante su programa Privilegios, hasta julio de 2025 ha logrado beneficiar a más de 904.000 afiliados, con ahorros acumulados superiores a los 48.000 millones de pesos. Es importante mencionar que el 86 % de los afiliados gana menos de cuatro salarios mínimos, es decir un parte de la población que ha sido vulnerable ante el costo de vida, y que ha presentado mayores dificultades para sostener un hábito de ahorro. 

Descuentos que se sienten en el bolsillo

El alcance del programa se da gracias a una red de 210 marcas aliadas que abarcan más de 11 categorías de productos y servicios; entre ellos alimentación,  salud, educación, vestuario, hogar, entretenimiento y cultura. Para los hogares, esto significa que sus gastos mensuales encuentran un respiro a través de rebajas, y tarifas preferenciales, lo que ayuda con el ahorro del presupuesto familiar.

Entre los ejemplos se incluyen promociones en supermercados que pertenecen a cadenas nacionales, rebajas en medicamentos con aliadas, descuentos en vestuario y precios preferenciales en actividades culturales y recreativas. También, se incluyen opciones educativas con tarifas diferenciales en jardines, colegios y cursos de idiomas, que no solo alivian la economía del hogar sino que fortalecen las oportunidades de formación.

El sector salud también está integrado en este modelo, cadenas como Cruz Verde permiten acceder a medicamentos con descuentos de hasta el 40 % los lunes, además de rebajas permanentes. Este tipo de ofertas tiene  un impacto directo en la calidad de vida.

Más que consumo: crédito social y ferias de bienestar

El ahorro no solo se refleja en descuentos al consumo; de hecho las cajas de compensación, en este caso Compensar, han diseñado líneas de crédito social que ofrecen tasas más bajas y plazos flexibles. Estas alternativas de financiamiento permiten a los afiliados invertir en educación, salud, vivienda o proyectos familiares, sin los altos costos que suelen imponer los créditos de consumo en el sistema financiero formal.

De manera complementaria, las ferias presenciales organizadas por la Caja, como Expo Vital 2025, amplían el portafolio de opciones con productos especializados en salud, belleza y fitness a tarifas diferenciales. Este tipo de espacios no solo funcionan como vitrinas comerciales, sino que dinamizan la economía familiar y fortalecen el acceso a bienes. 

Un modelo que gana relevancia

En un país donde la mayoría de los ciudadanos no logra ahorrar de manera permanente, este tipo de programas muestran que las Cajas de Compensación no solo cumplen un papel social, sino también económico. Sus iniciativas permiten que sectores de bajos y medianos ingresos tengan un alivio en su presupuesto, mientras dinamizan el consumo interno y promueven mayor inclusión financiera.

El desafío está en fortalecer y ampliar estos programas, de modo que se conviertan en  motores de bienestar económico y social para millones de familias colombianas.

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