EPS ahogan a los hospitales de Pereira y Risaralda

hace 13 horas 37

La crisis financiera del sistema de salud continúa agravándose en Pereira y Risaralda. La falta de pago de varias Entidades Promotoras de Salud (EPS) a hospitales y clínicas ha obligado a restringir la atención médica, afectando especialmente a los usuarios del régimen subsidiado y a los servicios de salud mental.

Así lo advirtió el personero de la ciudad Leonardo Reales, quien aseguró que la situación alcanzó un punto crítico debido a los incumplimientos en los giros de recursos por parte de EPS como Asmet Salud, Nueva EPS, Pijao y Coosalud.

«Hoy la salud está en una situación caótica y crítica. Se ha cerrado la atención a los usuarios del régimen subsidiado en las principales instituciones de Pereira y solo se están atendiendo los casos prioritarios y las urgencias», afirmó el funcionario.

El más afectado

Según el informe elaborado por la Personería, el Hospital Universitario San Jorge es una de las instituciones más afectadas. La deuda acumulada supera los $50 mil millones, mientras que las obligaciones pendientes con toda la red hospitalaria del municipio sobrepasan los $400 mil millones.

Esta situación ha obligado al principal hospital público del departamento a reducir su capacidad de atención, priorizando únicamente los pacientes cuya vida está en riesgo.

Reales explicó que la problemática también golpea con fuerza la atención en salud mental, donde algunos servicios permanecen suspendidos por falta de recursos, mientras que la atención a pacientes oncológicos ha logrado mantenerse, aunque con dificultades.

El personero sostuvo que la solución depende del flujo de recursos desde el Gobierno Nacional y advirtió que las acciones judiciales, como las tutelas, ya no son suficientes para garantizar el acceso oportuno a los servicios cuando las instituciones no cuentan con recursos para operar.

De acuerdo con la Personería, solo Nueva EPS cuenta con más de 100.000 afiliados en Pereira y cerca de 200.000 en Risaralda, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de la población del departamento. En total, más de 500.000 usuarios podrían verse afectados por la crisis del sistema.

Dificultades financieras

La directora ejecutiva de la Asociación de Instituciones de Salud de Risaralda, Olga Lucía Zuluaga, confirmó que los hospitales atraviesan un panorama financiero complejo debido a la falta de pagos por parte de varias EPS.

Explicó que el Hospital San Jorge ha tenido que cerrar camas hospitalarias y reducir el número de especialistas porque no ha recibido los recursos esperados de Asmet Salud, Nueva EPS y Coosalud, situación que también afecta al Hospital Mental Universitario de Risaralda.

«Esperamos que las visitas de los interventores se traduzcan en giros efectivos de recursos y no solamente en promesas. Sin dinero es imposible garantizar la continuidad de los servicios», señaló.

La dirigente agregó que, pese a las reuniones sostenidas con representantes de las EPS intervenidas, hasta ahora no existen compromisos concretos de pago que permitan aliviar la situación financiera de la red pública.

El área Metropolitana

A diferencia de lo que ocurre en la capital risaraldense, el gerente de los hospitales Santa Mónica de Dosquebradas y San Pedro y San Pablo de La Virginia, Juan Carlos Marín, aseguró que la red hospitalaria que dirige continúa prestando los servicios con normalidad.

Aunque reconoció que también enfrenta dificultades de cartera por las deudas de varias EPS, afirmó que la atención no ha sido suspendida.

«No tenemos problemas en la prestación del servicio. Seguimos atendiendo a los pacientes y únicamente no hemos firmado contrato con Evento Nueva EPS para algunos servicios específicos», indicó.

No obstante, el directivo reconoció que la crisis financiera afecta a toda la red pública hospitalaria y reiteró la necesidad de que las EPS cumplan con sus obligaciones económicas para evitar un deterioro mayor del sistema.

Mientras tanto, la Personería de Pereira hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las EPS para garantizar el flujo de recursos que permita restablecer plenamente la atención en hospitales y clínicas de la ciudad y el departamento, evitando que miles de usuarios continúen enfrentando barreras para acceder a los servicios de salud.

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